Durante VivaTech 2026, presentamos Glot, nuestra solución de traducción en tiempo real para conferencias, eventos y reuniones profesionales, en nuestro stand a lo largo de cuatro días de demostraciones.
Los comentarios de los visitantes muestran cómo se percibe hoy la traducción simultánea, y qué esperan realmente las personas en términos de precisión, latencia y accesibilidad. Esto es lo que nos enseñaron cuatro días de conversaciones.
«¿Y si el ponente tiene un acento marcado?»
Una visitante se acercó a nuestro stand con una preocupación muy concreta. Estaba considerando usar Glot en su empresa, pero el directivo que interviene en las reuniones importantes tiene un acento regional muy marcado.
Su pregunta no era «¿Funciona su solución?». Era más bien: «¿Va a fallar? ¿Seguirá siendo fiable la traducción con ese acento?».
Nos pareció un comentario revelador, porque refleja exactamente cómo la gente se encuentra por primera vez con esta tecnología. No se imaginan un caso ideal. Piensan de inmediato en las situaciones que ya les han dado problemas. Esa pregunta en concreto solo surgió una vez durante el salón, pero resumía a la perfección lo que los visitantes realmente quieren saber: si una solución de traducción en tiempo real es lo bastante robusta para su uso real y cotidiano.
«¿Se traducirán bien los términos técnicos?»
Si hay una pregunta que surgió una y otra vez, es esta. A los visitantes de la industria, las finanzas u otros sectores muy especializados les importaba menos el número de idiomas disponibles que la calidad del vocabulario utilizado.
Un intercambio se nos quedó grabado. Un profesional del sector nos contó que todos los sistemas que había probado traducían sistemáticamente la palabra francesa «four» como horno de cocina. En su campo, sin embargo, se refiere a un horno industrial de fundición. Un matiz que puede parecer trivial, hasta que cambia por completo el sentido de una presentación técnica.

Este punto surge constantemente en cuanto se habla de traducción simultánea para el mundo empresarial. Una buena traducción no consiste solo en cambiar palabras de un idioma a otro, también tiene que entender el contexto. Por eso Glot permite a las empresas añadir glosarios personalizados: pueden cargar su propia terminología del sector para que las traducciones utilicen los términos correctos, en el contexto correcto, una función que detallamos en nuestra página de producto.
«¿Esto está pasando de verdad en directo?»
Esta pregunta nos hizo sonreír más de una vez, porque solía ir seguida de la misma mirada de sorpresa en cuanto aparecían los subtítulos.
Casi siempre, los visitantes esperaban un retraso de varios segundos. Daban por hecho que la traducción en tiempo real tenía que venir acompañada de una espera notable. En Glot, la latencia es de unos 2 segundos. Esa cifra suena técnica, pero su efecto es muy concreto.
Cuando la traducción llega casi al mismo tiempo que el discurso, no se pierde el hilo de la charla. Se mantiene el ritmo del ponente, se reacciona junto con el resto de la sala y se sigue la conversación de forma natural. Varios visitantes nos dijeron lo mismo después de la demostración: no esperaban que la experiencia fuera tan fluida.
«Solo hacemos reuniones en francés...»
Esta fue probablemente la objeción más habitual. Al principio de la conversación, mucha gente daba por hecho que Glot solo servía para conferencias internacionales. Después, la conversación solía tomar un rumbo distinto.
Hablábamos de subtítulos en directo, de asistentes sordos o con dificultades auditivas, de personas con dificultades de aprendizaje, de entornos ruidosos, de transcripción, del resumen generado después de una reunión. Y poco a poco, la traducción en sí misma pasaba casi a un segundo plano.
Porque incluso cuando todo el mundo habla el mismo idioma, queda una pregunta: ¿cuánta información retenemos realmente? Los estudios sobre la memoria muestran que las personas pueden olvidar hasta el 70 % de lo que han escuchado en las primeras 24 horas si no cuentan con una forma estructurada de recordarlo. En un entorno profesional, disponer de una transcripción y un resumen es precisamente lo que extiende el valor de una reunión mucho más allá del momento en que termina.
Muchos visitantes se marcharon dándose cuenta de que una herramienta como Glot no trata solo de traducción.
«¿Hay que instalar una aplicación?»
No. Basta con escanear un código QR. Unos segundos después, la traducción o los subtítulos están disponibles directamente en el navegador. Sin aplicación, sin cuenta que crear, sin equipos que repartir, exactamente el proceso que explicamos paso a paso en nuestra guía de configuración.
A lo largo de las demostraciones, notamos que esta sencillez impresionaba a los visitantes tanto como la propia tecnología.
Lo que VivaTech nos enseñó
Hicimos docenas de demostraciones a lo largo de cuatro días y conocimos a cerca de un centenar de visitantes. Si hay algo que merece la pena recordar, es esto: la pregunta ya no es si la traducción en tiempo real funciona. Los visitantes ya lo dan por hecho.
Las preguntas reales ahora giran en torno a la precisión, la sencillez, la accesibilidad y cómo encaja todo esto en el uso cotidiano. Al final, VivaTech no fue solo una oportunidad para mostrar Glot: también fue una ventana extraordinaria a cómo están evolucionando las expectativas en torno a conferencias, eventos y reuniones profesionales. Estas conversaciones sin duda marcarán el rumbo del producto a partir de ahora.
¿Quiere ver cómo Glot gestiona los acentos, el vocabulario técnico y los casos de uso cotidianos?
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